lunes, 18 de mayo de 2015


Publicación_10:

¡ADIÓS A LA LOGÍSTICA! ¡BIENVENIDOS A LA SUPPLY CHAIN MANAGEMENT!

           Los tiempos están cambiando y en el ámbito de la Dirección de Operaciones ya no se habla de competencia entre departamentos o servicios logísticos empresariales. En la actualidad se habla de competencia entre cadenas de suministro pero,…empecemos por el principio.



            El término logística no es un concepto nuevo, de hecho, fue un término trasladado del ámbito militar denominado intendencia. Dicho término tuvo que ver en su momento de creación con todos los preparativos relativos a la organización, almacenamiento y distribución de bienes y servicios que necesitaba un ejército para comenzar una campaña.

            En épocas de paz, dicho término fue introducido y desarrollado más ampliamente en el mundo civil y empresarial, pasándose a denominar en un primer momento logística, y actualmente cadena de suministro. Hoy en día, se considera una parte crucial para cualquier empresa u organización, y más allá de considerarse una ventaja competitiva para cualquier empresa, se considera una necesidad de supervivencia para la misma.

            Logística y Cadena de Suministro son términos que se solapan en la actualidad entre los profesionales del sector, y por este motivo se deben distinguir convenientemente.

Según el ISM (Institute for Supply Chain Management https://www.instituteforsupplymanagement.org/) el término Cadena de Suministro (SCM) define el conjunto integrado de procesos clave de negocio de todos los componentes que se integran dentro de la cadena de abastecimiento, con el objetivo de disminuir los costes, los recursos, y el tiempo de proceso necesarios para satisfacer la necesidad del cliente.  
 
Mientras, el término Logística, es aquella parte del proceso de cadena de suministro que: planifica, implementa, y controla el flujo y el almacenamiento eficiente y efectivo de los bienes, servicios e información relacionada con un producto, desde el punto de origen al punto de consumo.

            Es decir, el corazón es al cuerpo humano lo que la logística a la cadena de suministro. Siguiendo con el símil, el cuerpo humano o la cadena de suministro no son un conjunto de órganos independientes, sino una compleja red de órganos (sistemas) interrelacionados que trabajan en pos de un objetivo común.


            Definidos y diferenciados ambos conceptos pasemos a definir la estructura de una cadena de suministro convencional (mirar figura):



Como se puede observar en el diagrama, existen dos tipos de flujos, no sólo un flujo de bienes o productos, sino también un flujo de información, y ambos tipos de flujos de manera bidireccional a través de la cadena de suministro.

            La cadena de suministro suele dividirse en tres tipos de logística (mirar figura): logística de aprovisionamiento, logística de producción, y logística de distribución. En ocasiones también suele estructurarse una cadena de suministro en logística interna (movimiento y manipulación de materiales, dentro de la empresa u organización, WIP, Working In Process) y logística externa (actividades de aprovisionamiento y distribución).



Eso es todo por esta entrada…

Hasta la próxima!!
Juan Antonio Marco.

domingo, 10 de mayo de 2015

Publicación_9:

INTELIGENCIA EMOCIONAL: 

Instrumento Clave del éxito profesional y empresarial (2ªParte)

Hasta la actualidad, prácticamente, se ha venido midiendo la inteligencia de las personas a través de una serie de pruebas lógico-matemáticas, verbales y espaciales que nos indicaban su Cociente Intelectual (en adelante CI)).

Imagen extraída de www.diplomat.am

            Ahora bien, el resultado de estas pruebas vaticinaba de alguna manera el rendimiento o trayectoria académica de la persona pero, bajo ningún concepto, el éxito a nivel profesional, afectivo y social. Todos conocemos a algún amigo, familiar o conocido que tiene un CI alto pero que por alguna razón “misteriosa” no ha tenido suerte en la vida.

            Si viviéramos aislados (es decir, fuera de la sociedad), el CI sería prácticamente suficiente para poder sobrevivir en plenitud, pero cada vez en mayor medida vivimos en sociedades netamente urbanas, y nuestra IE se hace capital a la hora de desarrollarnos como personas en este entorno digamos “más poblado”.

            Las investigaciones sobre nuestro cerebro han determinado que además de medir el CI de una persona es necesario también medir su Cociente Emocional (en adelante CE) para determinar las posibilidades de éxito, y no sólo eso, además este coeficiente, al contrario que el intelectual, no es fijo (o prácticamente fijo) sino que puede desarrollarse a lo largo de la vida de una persona.

Imagen extraída de www.coachingencursos.com

            Ahora la pregunta que nos debemos hacer es ¿cuáles son las razones por las cuales es tan importante nuestra IE? Para contestar a esta pregunta lo mejor es poner algunos ejemplos:

  • §  Según estudios realizados, los resfriados y los procesos de dolencia gastrointestinal que afectan a los alumnos aumentan exponencialmente en periodos de exámenes. Las conclusiones a las que se llegaron indicaron que este cuadro clínico es debido a que nuestro sistema emocional se encuentra desequilibrado en base a una situación de estrés sobrevenida.


  • §  ¿Inteligente o Listo? Esta es la pregunta que nos hacemos cuando alguien resuelve un problema de un modo diferente al convencional. Lucrecia Pérsico describe en su libro “Guía de la Inteligencia Emocional” una anécdota parecida a la siguiente que responde a la perfección esta pregunta: La madre de Miguelito decide celebrar la fiesta de cumpleaños de su hijo, y para ello planea realizar una serie de juegos para amenizar la fiesta a todos sus amiguitos. Uno de ellos consiste en dar a cada niño un cubo de rubik con el compromiso de dar un “gran regalo” a aquel que logre ordenar por colores cada una de sus caras. A los 15 minutos llega una niña y tirándole de la falda le dice: “Ya está hecho. ¿cuál es mi regalo?”. La madre de Miguelito se queda muy sorprendida de la rapidez con la que la niña había ordenado el cubo, y le dice con los ojos muy abiertos: “¿pero cómo lo has hecho tan rápido?”, y la niña ante la pregunta se encoge de hombros respondiendo: “Era fácil, solo había que cambiar las pegatinas”.

      Cubo de Rubik    

            Bien, descrita la anécdota, ¿cómo se podría adjetivar a la niña? ¿de inteligente o de lista?. Casi todos nosotros diríamos que como no ha ordenado el cubo de la manera convencional, es decir, de manera “inteligente” girando los planos horizontales y verticales del cubo, la niña es “lista” pero, ¿la madre de Miguelito les explicó cuáles eran las reglas a seguir para ordenar sus cubos? La respuesta es No, por tanto, ¿porque no habría de ser válida la forma de resolver el problema por parte de la niña?

           Esto que es una simple anécdota explica en muchas ocasiones porque no conseguimos resolver con éxito los problemas que nos plantea la vida, y por tanto, la forma en que nos auto-limitamos nosotros mismos por no utilizar nuestra IE.


            
Explicadas algunas de las razones que apoyan la importancia de desarrollar nuestra IE o mejor dicho nuestro CE, es hora de cuantificar los porcentajes de ambos que coexisten en nosotros. Según Daniel Goleman, para alcanzar el “éxito”, entendido éste como llevar una vida profesional y personal equilibrada, utilizamos en un 20% nuestro CI (que habíamos dicho era fijo o prácticamente fijo), y un 80% de nuestro CE (que se puede seguir desarrollando a lo largo de nuestra vida).

            Teniendo en cuenta estos porcentajes, y que en la mayor parte de nuestra etapa educativa se está fortaleciendo el CI, no es de extrañar que nos encontremos un poco cojos emocionalmente hablando y necesitemos reforzar nuestro CE.

            La siguiente etapa en nuestro conocimiento de la IE será averiguar cuáles son sus capacidades….pero eso será en un nuevo post.
            

Hasta la próxima!!
Un saludo a todos.

Juan Antonio Marco.

domingo, 3 de mayo de 2015

Publicación_8: Creando Valor en las Organizaciones_8

INTELIGENCIA EMOCIONAL: Instrumento clave del éxito profesional y empresarial (1ªParte)

¿Nunca te has preguntado por qué muchas personas suficientemente preparadas no triunfan en la vida y otras menos brillantes llegan a conseguirlo? ¿A que si te lo has preguntado? Pues bien, de eso hablaremos hoy.

            Comenzaremos haciéndonos unas preguntas sencillas:

§  ¿Por qué hay gente que siempre tiene “suerte” y gente que siempre tiene “mala suerte”? ¿por qué hay personas que siempre encuentran aparcamiento y otras que nunca lo encuentran?
§  ¿Qué diferencia existe entre una persona “inteligente” y una “lista”?
§  ¿Por qué hay personas que hagan lo que hagan siempre nos “caen” bien, y personas que hagan lo que hagan, nos “caen” mal?
§  ¿Por qué hay gente que emprenda lo que emprenda le sale bien, y gente que comience lo que comience acaba estropeándolo todo?

            ¿Sabes la contestación a estas preguntas? ¿No? Pues la respuesta a todas ellas se llama “Inteligencia Emocional”, pero….., como dijo Jack “El Destripador”, vamos por partes….

Origen del término “Inteligencia Emocional”

            Aunque te parezca que el término es novedoso, hace más de veinte años que fue “inventado”, y digo bien, “inventado” porque lo único que hizo su “inventor” fue poner nombre a algo que los hombres ya intuíamos que existía.

            El “inventor” o mejor dicho “acuñador” del término fue Daniel Goleman pero, dejemos la figura de Goleman para más tarde. Ahora es momento de descubrir cómo se identificó el término o concepto.



 Lo cierto es que se ha conocido más sobre el cerebro humano en los últimos cuarenta o cincuenta años, que en los veinte siglos anteriores. Los avances en neurociencia fueron tan importantes en la última mitad del siglo XX, que permitieron a los profesionales dedicados a su investigación avanzar rápidamente en el conocimiento del órgano más misterioso del cuerpo humano.




Extraido de: http://www.juandesalinas.com/
            
En un principio las investigaciones se centraron en cómo el cerebro humano afectaba a las personas individualmente, pero pronto se empezaron a realizar estudios sobre cómo este órgano influía en la socialización de los seres humanos.
            
Los descubrimientos eran vertiginosos pero no así su divulgación entre el público en general. Estos avances se iban difundiendo entre un “grupo” selecto de investigadores a nivel mundial, pero dejando a un lado al resto. Aquí es el punto donde emerge la figura de Daniel Goleman.

Daniel Goleman, psicólogo y periodista (trabajaba en el diario “The New York Times”), se empezó a interesar por estos descubrimientos, y comenzó a recopilar todos estos avances, a encontrar patrones de conclusiones entre los mismos, y de allí nació el concepto de “Inteligencia Emocional”(a partir de ahora, IE).

            El éxito de Daniel Goleman no solo consistió en recabar, analizar, y sintetizar las conclusiones de estos estudios y de crear el concepto de la IE, sino también, y esto me parece el logro más importante de Goleman, transmitir en un lenguaje divulgativo y claro,  digamos para gente común, la importancia del término, y qué descubrimientos amparaba la IE.

            El punto de partida de la IE fue sin lugar a dudas la publicación del bestseller mundial “Inteligencia Emocional” en 1995 del que ya se han vendido alrededor de cinco millones de ejemplares y ha sido traducido a treinta idiomas.




            Neurociencia e Inteligencia Emocional son términos que van unidos indivisiblemente, y hoy en día no se entiende el uno sin el otro.

            Eso es todo por esta entrada……seguiremos en la siguiente…..

Hasta la próxima entrada!!

Un saludo a todos.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Publicación_7: Creando Valor en las Organizaciones_7.

ALINEAR LOS OBJETIVOS PERSONALES CON LOS OBJETIVOS DE LA ORGANIZACIÓN:

Es, sin lugar a dudas, el factor más complicado a conseguir, pero de lograrlo, se multiplicará exponencialmente la motivación del empleado en su puesto de trabajo y lo hará más productivo.

¿Cómo hacerlo?. Según mi experiencia personal, existe una única manera. Explicar, con argumentos lógicos al empleado porqué conseguir los objetivos que la organización le ha encomendado, puede permitirle conseguir (directa o indirectamente) sus objetivos personales.

Es difícil, pero si dispone a su cargo de un número no demasiado excesivo de empleados, quizá pueda conseguirlo. Es un trabajo lento (existen trabajadores más abiertos que otros a declarar sus anhelos personales), pero el resultado final será impresionante. Si por el contrario, bajo su dirección existen muchos empleados, empiece por los de mayor confianza, y que estos, de forma viral y capilar, vayan haciendo lo propio con el resto de compañeros.

Esta alineación se puede realizar desde el proceso de contratación o reclutamiento de un empleado. Si se observa que el empleado es "ideal" para el puesto, pero será difícil en el futuro alinear sus objetivos personales con los de la organización, lo más inteligente será no contratarle, porque puede llegarse a un punto en que lejos de sumar para el equipo empiece a restar.

Mi experiencia me indica que si diriges personas, la mayor parte o cuota del éxito que puedas obtener en el cumplimiento de tus objetivos pasará, ineludiblemente, por conseguir alinear los objetivos personales de los empleados a tu cargo (y los tuyos propios, por supuesto) con los objetivos grupales.

Hasta la próxima entrada!!

Un saludo a todos.

jueves, 7 de agosto de 2014

Publicación_6: Creando Valor en las Organizaciones_6.

Según el Bureau Technique Syndical Europeen pour la Santé et la Securité (BTS) existen varias categorías de participación dentro de una organización o empresa:

- Información: Se considera el mínimo nivel indispensable de participación de los empleados dentro de una organización. Acceso a la misma información por parte de cualquier integrante de la organización. Es decir, "jugar todos con las mismas cartas".

- Consulta: Pedir la opinión de los empleados de una organización, pero manteniendo el poder final de decisión. Es decir, una fórmula consultiva no vinculante.

- Negociación: Acuerdos sobre aspectos específicos que atañen a los integrantes de la organización. Los temas que se suelen abordar en esta categoría de participación suelen ser: convenios colectivos, beneficios sociales, normas de seguridad y riesgo en el trabajo, etc.,

- Co-decisión: Se trata de la categoría en donde se hace más fuerte la participación de los empleados dentro de la organización. Para ello se crean estructuras o comités paritarios de decisión, donde las resoluciones emitidas por los mismos son vinculantes para la organización. Esta es la categoría que más interesa potenciar de cara a aumentar la productividad de los RRHH de una organización.

Por otro lado, el sociologo J.L.Laville afirma que existen tres tipos de participación:

- Participación Institucional: Representada por los Comités de Empresa.

- Participación Organizacional: Se refiere a una participación dirigida a la toma de micro-decisiones, de manera directa, con efecto limitado dentro de una organización, y relativo a actividades concretas. Dentro de este tipo de participación existen dos subtipos:

a) Participativo.- Constituido en base a reuniones organizadas e institucionalizadas realizadas: en frio (con carácter periódico), es decir, sin que exista motivo aparente para su realización, y en caliente (con carácter puntual), cuando exista un tema que necesita una solución o debate inmediato, pero siempre relativo a una actividad cotidiana dentro de la organización.

b) Integrada.- Constituida en base a reuniones organizadas, pero no institucionalizadas, con el objetivo de proponer nuevas ideas de organización o funcionamiento interno de la organización. Este sub-tipo de participación organizacional debe ser potenciado en las empresas actuales como primera herramienta de participación conjunta empleados-alta dirección.

- Participación Cultural: Entendida como filosofía de vida, y como valores propios de la organización. Es la que otorga un mayor poder de participación a los empleados, ya que afecta a las decisiones estratégicas de la organización, y es la que se suele adoptar siempre como medida de urgencia (y desgraciadamente con pocos resultados, ya que se adopta muy tarde) cuando la organización está sumida en un momento de crísis o de superviviencia.

Desde mi punto de vista, las organizaciones deben centrarse en potenciar la Participación Organizacional en su vertiente Integrada (para conseguir alinear los objetivos tácticos u operativos, a medio/corto plazo, de la organización con los propios de sus empleados), y la Participación Cultural para, de la misma forma, intentar alinear los objetivos estratégicos personales de sus empleados, a largo plazo, con los grupales estratégicos de la organización.

En próximas entradas seguiremos descubriendo nuevos factores.

Un saludo a todos.




martes, 5 de agosto de 2014

Publicación_5: Creando Valor en las Organizaciones_5

Otro factor importante a tener en cuenta para crear valor en nuestra organización en base a nuestros RRHH es la:"PARTICIPACIÓN"

3. PARTICIPACIÓN

Esta claro que estamos más predispuestos a realizar cualquier actividad o tarea cuando sabemos "para qué", y "por qué" lo hacemos, es decir, si conocemos su motivación y/o el objetivo final de su ejecución. De igual manera que también motiva saber los efectos o repercusiones de ejecutar la tarea o cumplir, o no, con el objetivo que se nos asigna. Por tanto, un primer paso para que un empleado o compañero de trabajo realice con eficacia sus actividades dentro de la organización, es que éste conozca el objetivo de dicha actividad, y también las consecuencias de que consiga o no su objetivo para la organización.


Fotografía tomada de www.davidpons.com

A partir de aquí se puede ir un paso más allá con nuestros compañeros y/o empleados. Este paso contempla la participación de los mismos en las decisiones de la organización.(nota.- Si su cargo es limitado dentro de su entidad (por ejemplo, es encargado de un departamento, área, o incluso un equipo de pocos empleados), intente seguir estas recomendaciones dentro de su zona de influencia o responsabilidad, quizá sea un poco brusco plantear esto de manera transversal para toda la organización, aunque el objetivo final sea ese).

La participación de los integrantes de una organización en la toma de decisiones de la misma es la etapa más difícil para la alta dirección de las organizaciones, porque implica la delegación de responsabilidades en el consenso global de la entidad. Ahora bien, puede ser un instrumento motivacional clave para el crecimiento de la organización, porque el objetivo fundamental de que los RRHH participen de estas decisiones es conseguir que, a largo plazo, se alineen sus motivaciones personales con las grupales, y por tanto, dar un mayor impulso a la productividad de la organización de manera transversal.
En la próxima entrada veremos las fórmulas de participación más adecuadas de los empleados en una organización.

Un saludo a todos.

viernes, 1 de agosto de 2014

Publicación_4: Creando Valor en las Organizaciones_4

Vimos en la anterior entrada el primer factor a tener en cuenta para que nuestros trabajadores empiecen a ser productivos. Vamos con el segundo: "ESCUCHA ACTIVA",

2. ESCUCHA ACTIVA.

Escuchar siempre es una buena actividad, y escuchar a alguien con unos conocimientos demostrados en ciertos ámbitos siempre permite a uno crecer personal y/o profesionalmente, y adquirir más conocimientos.

Escuchar no es lo mismo que oír, del mismo modo que Escuchar, no es lo mismo que Escuchar Activamente.

Oír, lo que se dice oír, se oyen muchas cosas (música, radio, el murmullo del agua correr, el sonido de las olas,...etc.,), pero este tipo de audición no queda registrado en nosotros, es decir, nos hace sentir bien, nos relaja, pero no aporta mucho más, es necesario, sin duda, para la salud humana pero no es válido para fomentar las relaciones sociales, en el trabajo o fuera de él.

Así mismo escuchar, supone un proceso en el que nuestro cerebro ya está más pendiente de lo que se le dice, dado que lo que "oye" está dirigido directamente hacia nosotros, o nos afecta de alguna manera (como una oportunidad o amenaza). Esto no quiere decir que se esté escuchando activamente. Un ejemplo, ¿cuantas veces hemos estado hablando con una persona y pensando a la vez nuestra respuesta a su argumento?. Esto pasa muy a menudo cuando se está discutiendo con alguien.

Realizar una escucha activa supone tener los cinco sentidos centrados en la persona que nos habla, ponernos en su lugar, tener empatía con lo que siente, intentando entender qué le ocurre y cómo podemos ayudarla o reconducir su situación para su bien y el bien de toda la organización. De esta manera podremos obtener y aprender toda la esencia que se desprende de su mensaje.

Ahora llevemos este concepto a un compañero de trabajo o a un empleado. Siga estos consejos:

- Reserve unos minutos al día (o a la semana, si es que no dispone de mucho tiempo para ello) para hablar con su compañero(s) o su empleado(s).

- Utilice para ello el entorno que resulte más adecuado para su interlocutor (si se siente más cómodo, por ejemplo, fuera de la oficina, lléveselo a una cafetería).

- Hable de asuntos que afecten a su actividad laboral/profesional, pero intente también que su interlocutor abra sus sentimientos en temas de índole personal. Para esto último, tenga cuidado, y utilice su inteligencia emocional y social, hay personas que expresan lo que sienten con más facilidad/dificultad que otras.

- ¿Individual o grupalmente?. La respuesta es Depende. Si el grupo está muy unido y necesita hablar con cierta regularidad de asuntos laborales o personales, adelante, hágalo en grupo, pero si no está seguro de si esta actividad en equipo puede molestar o incomodar a alguien, desarrolle esta actividad de manera personalizada.

- Y para finalizar.....HAGA TODAS ESTAS ACTIVIDADES ESCUCHANDO ACTIVAMENTE, es difícil, sin duda, pero inténtelo....MERECE LA PENA.

En próximas entradas seguiremos descubriendo nuevos factores que nos ayudarán a enriquecer y fortalecer los RRHH de nuestra organización.

Un saludo a todos.